Intervención del Ministerio de las Culturas busca estabilizar la estructura y evitar un mayor deterioro del histórico monumento mientras se proyecta su restauración definitiva. Ya se encuentran en ejecución las obras de emergencia destinadas a proteger y estabilizar la Iglesia Nuestra Señora del Rosario, inmueble patrimonial que presenta diversos daños producto del paso del tiempo y las condiciones climáticas.
Los trabajos son impulsados por la Unidad de Patrimonio en Riesgo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en conjunto con la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales, y tienen como objetivo principal detener el deterioro de la estructura mientras se desarrollan las etapas de planificación para una futura restauración integral. La arquitecta a cargo del proyecto, Alejandra Carvajal, explicó que la intervención corresponde a una obra provisoria de emergencia y no a una restauración definitiva del templo.
Entre las principales acciones consideradas se encuentra la estabilización estructural de la nave norte, sector que presenta deformaciones y desplazamientos hacia el interior. Para ello se instalarán contrafuertes que permitirán asegurar la estructura y evitar nuevos movimientos. Asimismo, se ejecutarán trabajos orientados a mejorar la estanqueidad del edificio, incluyendo el recambio de algunos paños exteriores, el cierre de tapacanes y aleros, la instalación de sistemas para el manejo de aguas lluvias y el sellado de accesos para impedir el ingreso de aves y otras especies que generan daños y problemas sanitarios.
Debido al desarrollo de las obras, también se implementó un cierre perimetral en el sector colindante con la plaza, medida destinada a resguardar la seguridad de peatones y trabajadores ante la presencia de andamios y maquinaria.
El proyecto considera una inversión de 82 millones 950 mil 138 pesos, con un plazo de ejecución de 73 días corridos. Las obras comenzaron el 4 de mayo de 2026 y se extenderán hasta el 16 de julio, mientras que la liberación total de los espacios de circulación peatonal se estima para la primera semana de agosto. La iniciativa es ejecutada por la empresa Constructora Keitao y forma parte de las acciones impulsadas por el Estado para proteger y conservar el patrimonio arquitectónico e histórico de la comuna.