La iniciativa financiada por el Fondo Comunidad 2025 permitió implementar seis viveros en distintos sectores rurales de la comuna, promoviendo la conservación ambiental y el trabajo colaborativo entre vecinos y organizaciones locales.
Con una actividad realizada en el sector de Misquihué se desarrolló el cierre del proyecto “Raíces de Maullín: Red de Viveristas para la Restauración Comunitaria”, impulsado por la Mesa Comunal de Agua de Maullín y financiado a través del Fondo Comunidad 2025. La iniciativa contempló una inversión cercana a los 3 millones de pesos y permitió la implementación de seis viveros comunitarios en sectores como Manecita, Ribera Norte, Tres Cumbres, Carelmapu y Misquihué, beneficiando directamente a familias y organizaciones dedicadas a la producción y recuperación de especies nativas.
La encargada de la Oficina de Riego Municipal, Ingrid Herrera Vargas, explicó que el principal objetivo fue fomentar el trabajo colaborativo entre vecinos para la producción de árboles nativos, incorporando además capacitaciones en recolección, germinación y manejo de especies. El proyecto también incluyó una gira técnica al sector de Manao, en Chiloé, donde los participantes pudieron intercambiar experiencias y fortalecer conocimientos relacionados con la conservación y reproducción de especies nativas.
El alcalde de Maullín destacó el compromiso de las comunidades participantes, señalando que estos viveros permitirán recuperar especies tradicionales del territorio y fortalecer el cuidado del entorno natural de la comuna. Por su parte, la presidenta de la Mesa Comunal de Agua, Virginia Godoy, valoró positivamente el desarrollo de la iniciativa, indicando que permitió fortalecer el trabajo conjunto entre agricultores, municipio y Gobierno Regional. Entre las especies cultivadas destacan ulmo, radal, avellano y mañío, orientadas a la conservación ambiental y recuperación de ecosistemas locales.
Con la entrega oficial de terreno por parte del Consejo de Monumentos Nacionales de Chile, comenzaron las obras de emergencia destinadas a resguardar la Iglesia Patrimonial de Maullín, uno de los monumentos históricos más importantes de la comuna. La intervención estará a cargo de Constructora Keitao, empresa especializada en restauración de iglesias y trabajos patrimoniales, con experiencia en obras similares en iglesias patrimoniales de Chiloé. Según explicó Alonso Maineri, estas obras buscan detener el deterioro estructural que presenta el templo y generar condiciones de resguardo que permitan proyectar una futura restauración integral.
Los trabajos consideran cierres perimetrales para resguardar el área de intervención, estabilización estructural, protección frente a filtraciones por lluvias, tratamiento contra xilófagos —organismos que afectan la madera— y medidas de control para evitar el ingreso de palomas en el entretecho. El plazo de ejecución será de 75 días, tiempo en el que se espera avanzar en la conservación preventiva de este importante patrimonio arquitectónico y cultural de la comuna.
En la actividad participaron representantes de la Unidad Técnica Regional del Consejo de Monumentos Nacionales de Chile, equipos de SECPLAN del municipio representada por Gloria Chavez y Esteban Villarroel y representantes de la empresa ejecutora. La intervención es considerada clave para preservar uno de los símbolos patrimoniales más importantes de Maullín, resguardando su valor histórico, arquitectónico y cultural para las futuras generaciones y sentando las bases para una restauración definitiva del monumento.