AUTORIDADES ACOMPAÑAN A MUJERES DEL SECTOR EL EMPALME QUE LIDERAN PROYECTO AMBIENTAL CON VERMICOMPOSTAJE.
Iniciativa financiada por el Gobierno Regional capacitó a 20 vecinas en la gestión de residuos orgánicos, con un fuerte enfoque en sostenibilidad y trabajo comunitario.
Gracias a un proyecto financiado por el Gobierno Regional y postulado por la Agrupación de Defensa del Empalme, un grupo de 20 mujeres del sector fue capacitado durante tres meses en técnicas de vermicompostaje, recibiendo además sus propias vermiscomposteras como parte del programa.
El vermicompostaje es un proceso biológico que utiliza lombrices para transformar residuos orgánicos en un abono natural conocido como humus de lombriz, una alternativa ecológica para el manejo de desechos y la producción de fertilizante de alta calidad.
¿En qué consiste el vermicompostaje?
Este proceso implica la creación de un ambiente controlado donde lombrices, como las rojas californianas, se alimentan de materia orgánica en descomposición —restos de frutas, verduras, podas y otros residuos vegetales—. A través de su sistema digestivo, las lombrices procesan estos materiales y generan un producto final rico en nutrientes, ideal para mejorar la calidad del suelo y fomentar cultivos más saludables.
La iniciativa, que contempló una inversión cercana a los $3 millones, ya se encuentra en su etapa de cierre, con resultados visibles en términos de sustentabilidad, empoderamiento femenino y cohesión social.
Ingrid Herrera, encargada de la Oficina de Riego, valoró el impacto del proyecto:
“Reutilizar los residuos orgánicos tiene un impacto directo en el entorno y es clave para enfrentar la crisis climática desde lo local”.
El alcalde Nabih Soza también destacó el entusiasmo de las participantes:
“Me saco el sombrero por cómo están tratando de proteger el medio ambiente y cambiarle la cara al sector. El entusiasmo es admirable y ya están postulando a nuevos proyectos”.
Desde la Agrupación de Medio Ambiente del Empalme, su dirigente Ivonne Gallardo resaltó la colaboración con distintas áreas municipales y vecinales:
“Queremos que se vea este sector de otra manera. Gracias al esfuerzo colectivo, se está notando un cambio real en nuestro entorno”.
Más mujeres capacitadas con enfoque rural
El impacto del proyecto ha ido más allá. Gracias al vínculo con la Fundación Prodemu, ocho mujeres del sector participan actualmente en el programa Mujeres Rurales, fortaleciendo sus capacidades y liderazgo para seguir impulsando el desarrollo de su comunidad.
Este proyecto refleja el fuerte compromiso de las vecinas del Empalme con el cuidado del medio ambiente y demuestra cómo la organización comunitaria, el apoyo institucional y la formación continua pueden generar transformaciones sostenibles y de largo plazo en los territorios.